Los accidentes de tránsito continúan siendo uno de los principales problemas de seguridad vial en Estados Unidos. Millones de personas utilizan diariamente autopistas, carreteras rurales y calles urbanas, y aunque la tecnología de los vehículos ha mejorado considerablemente, factores como la velocidad, el alcohol, la distracción y la conducción imprudente siguen provocando miles de muertes cada año.

Cuando se intenta determinar cuáles son los estados con más accidentes, existe una dificultad importante: no todos reportan de la misma manera los choques menores o aquellos que solamente producen daños materiales. Por eso, la comparación más uniforme a nivel nacional se realiza utilizando los accidentes fatales y las muertes registradas en ellos mediante el sistema FARS de la NHTSA. Los datos completos más recientes corresponden a 2024.

En ese año murieron 39,254 personas en accidentes de vehículos motorizados en Estados Unidos, equivalente a 11.5 fallecidos por cada 100,000 habitantes.

1. Texas: el estado con más muertes por accidentes de tránsito

Texas ocupa claramente la primera posición por cantidad absoluta de fallecidos.

Durante 2024 se registraron 4,160 muertes relacionadas con accidentes de vehículos motorizados. La tasa fue de 13.3 fallecidos por cada 100,000 habitantes y 1.35 por cada 100 millones de millas recorridas.

El tamaño del estado ayuda a explicar parte de estas cifras. Texas posee una enorme red de carreteras, grandes áreas metropolitanas y extensos trayectos rurales donde los vehículos circulan durante largas distancias.

También existe una importante presencia de pickups, SUV y camiones comerciales, especialmente en corredores vinculados con actividades industriales y logísticas.

La velocidad representa uno de los mayores problemas. En 2024, 1,496 de las muertes registradas en Texas estuvieron relacionadas con exceso de velocidad, equivalente aproximadamente al 36 % del total estatal.

Esto convierte a Texas no solamente en el estado con más fallecidos, sino también en uno de los que acumula una mayor cantidad absoluta de muertes relacionadas con conducción rápida.

2. California: millones de vehículos y enormes áreas metropolitanas

California ocupa el segundo lugar con 3,876 muertes durante 2024.

Aunque la cifra es muy elevada, existe un dato interesante: su tasa por población fue de solamente 9.8 fallecidos por cada 100,000 habitantes, inferior al promedio nacional de 11.5.

Esto demuestra por qué no debe interpretarse un ranking únicamente por números absolutos.

California tiene más de 39 millones de habitantes y una enorme cantidad de vehículos en circulación. Los Ángeles, San Diego, San Francisco y otras zonas metropolitanas concentran un volumen extraordinario de tráfico.

También posee autopistas de múltiples carriles, carreteras montañosas y rutas rurales completamente diferentes entre sí.

Del total de víctimas de 2024, 1,090 fueron peatones, una cifra especialmente elevada y que muestra la importancia de la seguridad vial dentro de las grandes áreas urbanas.

Además, 1,139 muertes estuvieron relacionadas con velocidad.

3. Florida: tráfico, turismo y una elevada presencia de peatones

Florida aparece en la tercera posición con 3,138 muertes en accidentes de tránsito durante 2024.

Su tasa alcanzó 13.4 fallecidos por cada 100,000 habitantes.

El estado combina varios factores que aumentan la exposición al riesgo: una población elevada, millones de turistas, conductores de diferentes edades y estilos de manejo, grandes autopistas y zonas urbanas con peatones y ciclistas.

Miami, Orlando, Tampa y Jacksonville concentran enormes cantidades de vehículos diariamente.

Florida también presenta un porcentaje importante de motociclistas y peatones entre sus víctimas. Durante 2024 murieron 642 motociclistas y 668 peatones, representando cada grupo aproximadamente una quinta parte del total estatal.

Curiosamente, solo el 11 % de las muertes fue clasificado como relacionado con velocidad, uno de los porcentajes más bajos del país.

Esto demuestra que el problema vial puede tener causas muy distintas dependiendo del estado.

4. Carolina del Norte: más de 1,600 fallecidos

Carolina del Norte registró 1,619 muertes durante 2024, colocándose en el cuarto lugar por cantidad absoluta.

La tasa fue de 14.7 fallecidos por cada 100,000 habitantes y 1.24 por cada 100 millones de millas recorridas.

El estado combina importantes ciudades como Charlotte y Raleigh con enormes extensiones de carreteras rurales y montañosas.

Las zonas rurales suelen presentar desafíos diferentes a los centros urbanos: mayores velocidades, menor iluminación, curvas y tiempos de respuesta más largos para los servicios de emergencia.

En Carolina del Norte, 572 de las víctimas fueron ocupantes de automóviles y 443 viajaban en pickups o SUV. También murieron 264 peatones y 212 motociclistas.

5. Georgia: Atlanta y las grandes autopistas del sureste

Georgia registró 1,403 muertes en accidentes durante 2024.

Su tasa alcanzó 12.5 fallecidos por cada 100,000 habitantes.

Atlanta concentra una enorme cantidad de tráfico interestatal y constituye uno de los principales centros logísticos del sureste de Estados Unidos. Miles de camiones y vehículos particulares atraviesan diariamente sus autopistas.

Fuera de la capital también existen grandes zonas rurales, donde las velocidades suelen ser mayores y la iluminación más limitada.

En 2024 murieron 428 ocupantes de automóviles, 412 ocupantes de pickups y SUV y 286 peatones en Georgia.

Estas cifras reflejan que el problema afecta prácticamente a todos los usuarios de la vía.

6. Arizona: una de las tasas más altas entre los estados grandes

Arizona registró 1,229 muertes durante 2024.

Su tasa fue de 16.2 fallecidos por cada 100,000 habitantes, considerablemente superior al promedio estadounidense.

También alcanzó 1.74 muertes por cada 100 millones de millas recorridas, una de las tasas más elevadas del país.

Las extensas carreteras desérticas, las altas velocidades y los largos desplazamientos pueden aumentar el riesgo.

Durante 2024, 446 muertes en Arizona estuvieron relacionadas con velocidad, equivalentes al 36 % del total.

Los peatones también representan un problema importante: 250 fallecieron durante ese año.

7. Tennessee: una tasa preocupante

Tennessee registró 1,197 muertes en accidentes de tránsito durante 2024.

Aunque su población es mucho menor que la de California, Florida o Texas, alcanzó una tasa de 16.6 muertes por cada 100,000 habitantes.

Esto muestra una vez más que el número absoluto no es suficiente para medir el riesgo.

Tennessee posee numerosos corredores interestatales, zonas montañosas y carreteras rurales donde las velocidades pueden ser elevadas.

En total, aproximadamente el 19 % de las muertes estuvo relacionado con velocidad.

8. Illinois: más de mil muertes pese a una tasa relativamente baja

Illinois registró 1,177 fallecidos durante 2024.

Sin embargo, su tasa por población fue de 9.3 por cada 100,000 habitantes, inferior al promedio nacional.

Chicago y su área metropolitana generan una enorme exposición al tráfico, mientras que buena parte del resto del estado posee largas carreteras rurales e interestatales.

La distribución de las muertes fue bastante equilibrada entre accidentes de un solo vehículo y múltiples vehículos: 589 frente a 588 respectivamente.

9. Ohio: volumen elevado de tráfico

Ohio alcanzó 1,157 muertes durante 2024, con una tasa de 9.7 fallecidos por cada 100,000 habitantes.

Su ubicación convierte al estado en un corredor estratégico para transporte comercial entre el Medio Oeste y la costa este.

Cleveland, Columbus y Cincinnati también concentran importantes volúmenes urbanos.

Aunque aparece entre los estados con mayor cantidad absoluta de víctimas, proporcionalmente su tasa es inferior a la de Arizona, Tennessee o Mississippi.

10. Pensilvania: carreteras urbanas, rurales y montañosas

Pensilvania completa los primeros diez lugares con 1,127 muertes durante 2024.

Su tasa fue de 8.6 fallecidos por cada 100,000 habitantes.

El estado combina grandes centros urbanos como Filadelfia y Pittsburgh con carreteras secundarias, montañosas y rurales.

Esta diversidad de condiciones crea distintos tipos de riesgo: congestión urbana, conductores comerciales, curvas, clima invernal y tramos con visibilidad limitada.